El relevamiento de la Confederación Económica de Misiones (CEM), realizado sobre 187 empresarios de distintos sectores, muestra un escenario de mayor presión para las pequeñas y medianas empresas. Más de la mitad registra un aumento en la mora de sus clientes y casi uno de cada cinco empresarios anticipa despidos.
La situación de las pequeñas y medianas empresas de Misiones vuelve a mostrar señales de deterioro. Los resultados de la última Encuesta Provincial de la Confederación Económica de Misiones (CEM), correspondiente al desempeño de agosto de 2026, reflejan dificultades crecientes para cobrar, pérdida de proveedores, aumento de costos y una mayor preocupación por el empleo.
El relevamiento incluyó a 187 empresarios de los sectores comercio, servicios, industria, producción y turismo, y permite observar cómo las dificultades de la actividad económica comienzan a trasladarse desde las ventas hacia otros eslabones de la estructura empresarial.
Más de la mitad registra un aumento de la mora
Uno de los principales indicadores aparece en la cadena de pagos.
El 54,7% de los empresarios consultados afirmó que aumentó la mora de sus clientes durante agosto. Dentro de ese grupo, el 32,8% señaló un incremento leve, mientras que el 21,9% manifestó que el aumento fue significativo.
La situación tiene impacto directo sobre el capital de trabajo de las empresas, que necesitan disponer de liquidez para afrontar salarios, impuestos, servicios, alquileres y compromisos con sus propios proveedores.
De esta manera, la demora en los pagos deja de ser un problema exclusivamente entre comprador y vendedor y puede trasladarse progresivamente al resto de la cadena comercial.
Crece la preocupación por el empleo
Otro de los datos que genera atención está relacionado con los puestos de trabajo.
Según el relevamiento, el 19,7% de los empresarios anticipó que despedirá personal, ocho puntos porcentuales más que en la medición correspondiente a julio.
En sentido contrario, solamente el 2,2% manifestó que prevé incorporar trabajadores.
La diferencia entre quienes proyectan reducir sus planteles y quienes planean contratar muestra un escenario laboral marcado por la cautela empresarial. La propia encuesta identifica entre las dificultades para incorporar personal a las cargas laborales elevadas y la inestabilidad económica, entre otros factores.
Más de la mitad perdió proveedores
La encuesta también puso el foco en la relación de las empresas con sus proveedores.
El 54,1% de los empresarios afirmó haber perdido proveedores durante el último año. Del total, un 43,2% indicó que dejó de trabajar con entre uno y cinco proveedores, mientras que un 10,9% perdió más de cinco.
A esto se suma otro dato relevante: el 74,9% considera que sus proveedores aplican listas de precios especiales para Misiones.
La reducción de proveedores puede limitar las posibilidades de las empresas para comparar precios, negociar condiciones comerciales y mantener alternativas de abastecimiento.
Los aumentos de precios continúan
La presión sobre los costos también aparece reflejada en la encuesta.
Durante agosto, el 93,9% de los empresarios consultados manifestó haber percibido aumentos de precios.
Al mismo tiempo, el movimiento económico del mes fue evaluado mayoritariamente como regular o negativo: el 43,5% lo calificó como regular, el 23,2% como malo y el 15,8% como muy malo. Apenas el 17,6% lo consideró bueno o muy bueno.
Expectativas moderadas para los próximos seis meses
Las perspectivas hacia adelante tampoco muestran un escenario de recuperación generalizada.
Solo el 10,9% de los empresarios consultados considera que Misiones crecerá durante los próximos seis meses, mientras que el 51,4% cree que la provincia no crecerá y el 35,5% no pudo anticipar cuál será la evolución de la economía.
Además, el 71% considera que el rumbo económico actual es desequilibrado y reclama medidas específicas destinadas a las PyMEs y a las economías regionales. Este último dato expresa la percepción de los empresarios encuestados y no constituye, por sí mismo, una medición independiente de la situación económica.
Un escenario que obliga a mirar la cadena completa
Los distintos indicadores muestran un fenómeno que va más allá de una caída de ventas.
Menor liquidez, aumento de la mora, pérdida de proveedores, presión sobre los costos y menor intención de contratación aparecen simultáneamente en el relevamiento.
Para las PyMEs, la combinación de estos factores puede dificultar la planificación y reducir el margen de maniobra para sostener el nivel de actividad.
El dato central que deja la encuesta es que las dificultades comienzan a sentirse en distintos puntos de la cadena: cuando una empresa cobra más tarde, tiene menos proveedores disponibles y enfrenta mayores costos, también aumenta la presión sobre sus propias obligaciones y decisiones de empleo.
La evolución de estos indicadores durante los próximos meses será clave para determinar si se trata de un período de mayor tensión empresarial o de una tendencia que pueda profundizarse.
Fuente: Confederación Económica de Misiones (CEM). Encuesta Provincial correspondiente a agosto de 2026, con 187 empresarios consultados.

