CAMPAMENTO CLANDESTINO EN EL CORAZÓN DE YABOTÍ: HALLARON EVIDENCIAS DE CAZA FURTIVA EN UNA ZONA INTANGIBLE

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CAMPAMENTO CLANDESTINO EN EL CORAZÓN DE YABOTÍ: HALLARON EVIDENCIAS DE CAZA FURTIVA EN UNA ZONA INTANGIBLECAMPAMENTO CLANDESTINO EN EL CORAZÓN DE YABOTÍ: HALLARON EVIDENCIAS DE CAZA FURTIVA EN UNA ZONA INTANGIBLE

El hallazgo vuelve a poner bajo la lupa la presión de la caza furtiva sobre uno de los principales refugios de biodiversidad de Misiones

SAN PEDRO / YABOTÍ, MISIONES.
Un operativo de patrullaje ambiental permitió detectar y desmantelar un campamento clandestino instalado dentro de la zona intangible de la Reserva de Biosfera Yabotí, donde fueron encontrados elementos compatibles con actividades de caza furtiva de fauna silvestre.

El procedimiento fue realizado por efectivos del Grupo “Pepirí Miní”, dependiente del Escuadrón 49 “San Vicente” de Gendarmería Nacional, durante una recorrida pedestre por el interior de la reserva.

La presencia de estructuras ocultas entre la vegetación llamó la atención de los uniformados. Al aproximarse, constataron que no se trataba de una instalación circunstancial, sino de un campamento preparado para permanecer en el monte.

Entre los elementos encontrados había carpas, camas precarias, cartuchos de escopeta servidos, secadores artesanales para carne, cebaderos y saleros artificiales.

La combinación de estos elementos constituye un dato particularmente relevante para la investigación ambiental, porque revela una infraestructura destinada a facilitar la permanencia de personas dentro del monte y la atracción de animales hacia determinados sectores.

UN CAMPAMENTO PREPARADO PARA PERMANECER EN LA SELVA

Uno de los aspectos que merece especial atención es la existencia de camas y carpas.

No se trataría simplemente del ingreso ocasional de una persona al área protegida. La presencia de estructuras destinadas a dormir y permanecer durante un período de tiempo plantea la posibilidad de que quienes instalaron el campamento desarrollaran actividades planificadas dentro de la reserva.

A esto se suman los secadores artesanales de carne, cuya presencia debe ser analizada por las autoridades para determinar si estaban destinados al procesamiento y conservación de ejemplares obtenidos mediante la caza.

Los cebaderos y saleros artificiales constituyen otro elemento de importancia.

Estos dispositivos pueden ser utilizados para concentrar fauna en determinados puntos y facilitar posteriormente su captura o caza. Por eso, su presencia dentro de una zona de protección estricta representa un indicador de una posible actividad organizada de presión sobre la fauna.

LOS CARTUCHOS SERVIDOS: UNA DE LAS PRINCIPALES EVIDENCIAS

Durante la inspección también fueron encontrados cartuchos de escopeta servidos.

Este elemento adquiere relevancia porque permite establecer que en el sector existió utilización previa de munición de escopeta.

Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente periodística y probatoria, corresponde diferenciar entre lo que está constatado y aquello que deberá determinar una investigación.

El hallazgo de los cartuchos, por sí solo, no permite establecer quién los utilizó, cuándo fueron disparados ni qué especie pudo haber sido cazada.

Para avanzar en ese sentido serían necesarias pericias, análisis del lugar y, eventualmente, otras evidencias que permitan establecer la identidad de los responsables.

¿POR QUÉ ES PARTICULARMENTE GRAVE QUE HAYA OCURRIDO EN UNA ZONA INTANGIBLE?

La Reserva de Biosfera Yabotí constituye uno de los grandes bloques de Selva Paranaense que todavía se conservan en Misiones. La reserva comprende sectores de los departamentos San Pedro y Guaraní y contiene áreas naturales protegidas de enorme importancia ecológica.

Dentro de su estructura existen sectores considerados núcleo o intangibles, donde la finalidad central es garantizar la conservación de los ecosistemas y reducir al mínimo las interferencias humanas.

El Parque Provincial Esmeralda constituye el principal núcleo de la reserva y cuenta con más de 31.000 hectáreas, mientras que el Parque Provincial Moconá constituye otro sector intangible. Fuentes especializadas señalan que en estas áreas la caza está prohibida precisamente por su función de conservación.

Por esa razón, el descubrimiento de un campamento de estas características no debe analizarse únicamente como una infracción aislada.

También constituye un dato sobre el nivel de presión que pueden soportar los sectores más sensibles de la selva misionera.

UNA AMENAZA QUE YA HABÍA SIDO DOCUMENTADA

La problemática de la caza furtiva en Yabotí no es nueva.

La propia documentación ambiental sobre la reserva identifica al furtivismo como una amenaza para la conservación de la fauna. La UNESCO, en un informe publicado en 2020, señaló que Yabotí había experimentado un incremento de la caza furtiva y destacó la importancia de fortalecer las tareas de vigilancia y protección.

También existen antecedentes de procedimientos anteriores en sectores vinculados a la Reserva de Biosfera Yabotí, donde fueron detectados campamentos, saleros y trampas utilizados para actividades de caza ilegal.

El nuevo hallazgo demuestra que, pese a los controles, la presión sobre la fauna continúa siendo un problema que requiere vigilancia permanente.

EL PAPEL DE GENDARMERÍA Y ECOLOGÍA

El procedimiento fue llevado adelante por efectivos del Grupo “Pepirí Miní”, dependiente del Escuadrón 49 “San Vicente”, en el marco de tareas de patrullaje ambiental.

Luego del descubrimiento, las autoridades de las Áreas Protegidas del Ministerio de Ecología de Misiones orientaron las actuaciones correspondientes y dispusieron el desarme y destrucción de las instalaciones clandestinas.

La medida tiene como objetivo evitar que el lugar pueda continuar siendo utilizado como punto de permanencia para actividades ilegales.

El operativo también muestra la importancia de la coordinación entre las fuerzas de seguridad y los organismos provinciales responsables de la conservación.

EL MARCO LEGAL

Según la información proporcionada sobre el procedimiento, las actuaciones fueron encuadradas en la Ley Provincial XVI N.º 29 de Conservación de la Fauna Silvestre.

El objetivo de este tipo de legislación es establecer mecanismos de protección de la fauna y regular las actividades que puedan afectar a las especies silvestres y sus hábitats.

En una investigación periodística rigurosa resulta importante no anticipar responsabilidades individuales que todavía no hayan sido determinadas judicial o administrativamente.

Hasta tanto se identifique a los responsables, corresponde hablar de campamento clandestino y evidencias compatibles con actividades de caza furtiva, sin atribuir el hecho a una persona determinada.

MÁS ALLÁ DEL CAMPAMENTO: LO QUE ESTÁ EN JUEGO

El verdadero valor de este procedimiento no está solamente en las carpas destruidas o en los cartuchos encontrados.

Está en lo que representa el lugar donde fueron hallados.

Yabotí es uno de los grandes reservorios de Selva Paranaense que conserva Misiones. La reserva alberga una enorme diversidad de especies y constituye un corredor fundamental para la conservación de la fauna y flora nativa.

Cuando la caza furtiva ingresa en estos sectores, el problema trasciende al animal individual que eventualmente pueda ser capturado.

La extracción reiterada de fauna puede alterar procesos ecológicos como la dispersión de semillas, la dinámica de las poblaciones animales y el equilibrio de las comunidades de la selva.

Por eso, un campamento clandestino dentro de una zona intangible debe ser observado como una señal de alerta ambiental.

LA INVESTIGACIÓN QUE SIGUE

El desmantelamiento del campamento resuelve una parte del problema, pero deja abierta la necesidad de profundizar la investigación.

La pregunta central ahora es:

¿Era solamente un campamento o formaba parte de una red de ingreso clandestino a la zona protegida?

Para responderla será necesario determinar si existen otros puntos similares, analizar los accesos utilizados, revisar antecedentes de procedimientos en el área y establecer si se repiten patrones como cebaderos, saleros, secaderos y campamentos.

También será importante conocer qué mecanismos de vigilancia se utilizan actualmente y con qué frecuencia se realizan patrullajes en los sectores más alejados.

La conservación de Yabotí no depende solamente de destruir un campamento después de encontrarlo.

Depende de detectar quién ingresa, cómo ingresa, cuánto tiempo permanece, qué busca y qué impacto deja detrás.

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