Crecen los cultivos de maíz transgénico en Misiones y los debates continúan

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Desde hace siete meses se inició en Misiones un intenso debate ante la posibilidad de que en la Tierra Colorada comience a plantarse maíz de alta productividad y tratada a través de la biotecnología.
Hoy, el tema volverá a instalarse en Eldorado. “El maíz transgénico es una modificación genética hecha para lograr rendimientos más altos y con la venta de esa semilla viene un paquete tecnológico con insumos químicos para asegurar mejores rendimientos”, advirtió Enzo Ortt, de la Red Agroecológica (ver “Las semillas comerciales…”)
Estos últimos son los que afirman que debe sostenerse la semilla tradicional, y rechazan la posibilidad del cultivo del maíz de alta tecnología.
Quienes promueven las semillas modificadas genéticamente sostienen que se puede plantar durante todo el año y el rendimiento es mayor.
El debate comenzó a darse desde fines de 2018. En esa fecha, Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) y la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial de la Nación firmaron un convenio de cooperación para el desarrollo del cultivo de maíz de alta productividad en Misiones.
Se planteó entonces que era para incrementar la disponibilidad de forraje para su transformación en origen en distintos tipos de carnes y, a su vez, para satisfacer la enorme demanda de maíz del complejo agroindustrial del Estado de Santa Catarina, Brasil, muy cercano a la frontera
En Misiones se vienen realizando ensayos demostrativos con estas semillas transgénicas. Es lo que sucede en San Pedro, y en este sentido El Territorio habló con quienes promueven esta alternativa. Del mismo modo, se tomó contacto con quienes se resisten y defienden el cultivo tradicional.
Desde estos espacios temen que Misiones se torne en la nueva frontera del maíz principalmente, planteando como consecuencias negativas que la producción a gran escala pueda causar impacto negativo en el medioambiente. Uno de los principales planteos de los productores que se oponen al proyecto de Maizar está relacionado con el desmonte para el cultivo de transgénicos a gran escala y la contaminación del suelo, aire y agua, como así también la extinción de las semillas criollas.
Miriam Samudio, referente de Productores Independientes de Piray, en medio del Alimentazo que se desarrolló el último jueves, aclaró que defendían las semillas criollas y nativas y rechazaban el proyecto Maizar, “que es la empresa que trae el maíz transgénico en nuestra provincia y nosotros sabemos cómo contaminan los agroquímicos o fertilizantes en nuestra población”, afirmó.
También en San Pedro, durante el inicio de los paneles de la Jornada Misiones la nueva Frontera del Maíz, se alzaron voces en contra de los transgénicos.
En tanto los que ya trabajan en terreno con el cultivo de semillas transgénicas afirman que lo hacen sin perjuicios a la biodiversidad, aportando beneficios que permiten el progreso y mejor calidad de vida de las familias que optan por este tipo de genética.
Pasaron siete meses desde la firma de aquel acuerdo entre Nación y Maizar y prosigue el debate y la férrea resistencia, que hoy tendrá un nuevo capítulo en Eldorado; mientras, en silencio se van concretando plantaciones experimentales.

Realizarán hoy feria de intercambio

La Red Agroecológica de Misiones realiza hoy una Feria de Semillas a partir de las 8 en el Centro Cultural Cooperativo (ex Galpón 10) de Eldorado. En el encuentro se prevé la exposición de semillas de la agricultura familiar y stands de la biodiversidad. A partir de las 9.30 se presentará el evento y habrá una reseña de lo que significa el movimiento de semillas campesinas y de la Red Agroecológica de Misiones. Desde las 10.30, habrá intercambio de semillas. Las disertaciones del encuentro seguirán a partir de las 14 con el panel “la Agroecología: memoria, semilla y camino para el buen vivir misionero». Más tarde se presentarán músicos locales e invitados. A las 16 está prevista la marcha de las semillas nativas o criollas y en defensa de la biodiversidad. La red de Agroecología de Misiones es un espacio, un tejido integrador de lazos, voluntades, resistencia y sueños que incluye a pueblos mbya guaraní, agricultores y técnicos, Organizaciones de Agricultores, iglesias, municipalidades, organismos del Estado, escuelas públicas del medio rural, entre otros, de diferentes lugares de la provincia de Misiones.

“Las semillas comerciales acarrean mayores riesgos”

Desde la Red de Agroecología se resaltó la gran variedad de alternativas con maíces criollos nativos y se invitó a conocerlos.
 Se diferenció en tanto que los maíces comerciales o transgénicos vienen atados a muchos peligros que no siempre se explican a los productores. Se señaló así a la necesidad de usar más químicos para alcanzar rindes superiores. Y el peligro de que si el cultivo se vuelve extensivo, expondrá al suelo a mayores posibilidades de erosión. También le quitará posibilidades a otros cultivos de la región, necesarios para la biodiversidad en las chacaras.
“Desde la Red de Agroecología venimos trabajando hace mucho tiempo a favor de que las semillas queden en manos de los agricultores, también trabajando con comunidades indígenas, mejorando por selección esas semillas”, comentó Enzo Ortt, integrante de la Red Agroecológica de Misiones. Consideró que en general hay poca valorización de las semillas nativas por falta de conocimiento de sus propiedades. “Hay una falta de valorización de nuestras variedades locales que pueden ser adaptadas al clima, para que aguanten el frío, para mejorar la alimentación, también para que tengan un buen rendimiento productivo. Hay mucha diversidad en Misiones que por ahí se conoce poco y se impulsa desde otro lado las semillas de empresas”.
Ortt manifestó que las semillas comerciales también tienen atados mayores riesgos para la producción y el suelo de las chacras.
“El maíz transgénico es una modificación genética hecha para lograr rendimientos más altos. Y lo cuestionable es que ese mejoramiento lo hace una empresa para vender esa semilla, que está atada a un paquete tecnológico con insumos químicos para asegurar mejores rendimientos”, explicó.
Afirmó que existe preocupación porque ese material modificado genéticamente afecte a la salud humana y de animales. “Hay cada vez más riesgos que se empiezan a denunciar más”, acotó Ortt.
Remarcó que, al proyectarse una mayor superficie de maíz transgénico en nuestra provincia, aumentan los peligros también para el suelo y la biodiversidad.
“Hacer un cultivo extensivo como se apunta, significará hacer un desplazamiento de otros cultivos tradicionales como la mandioca u otros maíces. No queremos que se reemplace la biodiversidad por otro nuevo monocultivo”.
Desde la Red Agroecológica indicaron que hoy en Eldorado habrá debates e intercambio de variadas semillas entre productores de diversas zonas. Así también se promueve el conocimiento de cultivos y producciones familiares.

Experiencias y críticas entre los productores de San Pedro

La Cooperativa Agropecuaria y Forestal de Paraíso Limitada se dedica a la fabricación de alimentos balanceados a base de maíz. Esta entidad comenzó hace más de 20 años trabajando para mejorar las semillas criollas, pero con el pasar de los años fue necesaria la implementación de otras variedades para alcanzar el objetivo.
 “Nuestra cooperativa incentiva, de forma independiente o privada, el cultivo de maíz para abastecer con materia prima local las dos fábricas de alimentos balanceados que tenemos, y la inquietud del productor siempre fue el rendimiento en kilos por hectárea. Por eso optamos por ofrecer semillas híbridas y transgénicas y notamos la diferencia en comparación con semillas criollas, pero respetamos los recursos, la semilla transgénica no es sinónimo de contaminación”, dijo Liliana Kaminski, administradora de la Cooperativa Agropecuaria y Forestal de Paraíso Limitada.
Las primeras experiencias de la mencionada entidad con híbridos y transgénicos comenzaron hace cinco años obteniendo resultados muy favorables, ya que por hectárea el productor obtiene hasta 10.000 kilos de maíz con menor trabajo sanitario como fertilización y control de plagas, algo muy necesario cuando se trata del maíz criollo. Optar por semillas genéticamente modificada demanda trabajar el suelo considerando curva de nivel, rotación de cultivos, barreras vivas, cubiertas verdes así como también protección de vertientes.
 Este rinde más allá del material genético empleado, ya que va de la mano de la mecanización de las chacras, lo que también logró avanzar de forma considerable la Cooperativa adquiriendo maquinarias que faciliten la labor del productor como así también, en varias oportunidades financian al socio  la semilla que es adquirida mediante distribuidoras nacionales.
Detallan que la semilla transgénica es de la marca Delkalb y los híbridos de Santa Helena, que si bien el costo por kilo de semilla es mayor, compensa con el rendimiento final.
Pero siguiendo los principios fundacionales y si bien el rinde de las semillas criollas es un 50 por ciento menor por hectárea. Algunos socios se dedican al cultivo para la preservación de semillas criollas, en tres variedades, Matogroso, Caiano y Azteca.
 “Notamos la inmensa diferencia, queremos como cooperativa fomentar nuestra región, cuidando y respetando el medio ambiente, y el productor opta por lo que mejor rinde y favorezca el trabajo en la chacra, la criolla requiere mucho más trabajo, el año pasado el ataque de las plagas demando muchas horas de trabajo y uso de herbicidas, y eso no hace falta en los transgénicos porque ya están protegidos” , argumentó Kaminski.

El Maizar 

En lo respecta al proyecto de Maizar,se realizó el año pasado una prueba en la provincia. Fue particularmente en San Pedro, se plantó una hectárea para conocer el comportamiento de la variedad de semilla “Syngenta 139 VIP3”.
La prueba se realizó en la chacra de un productor de Colonia Terciados Paraíso, donde además se cultivó en paralelo otra variedad genéticamente modificada y semilla criolla, donde pudieron analizar los pro y contra de cada semilla.
Se explicó que las diez hectáreas que Maizar experimentó en la provincia, arrojaron resultados positivos con una media de 7.000 kilogramos por hectárea, según técnicos que estuvieron trabajando en el monitoreo, considerando que se plantó entre diciembre y enero, y que dependiendo del material genético, el rendimiento hubiera sido  mucho menor, si se cultiva  otra variedad, entre ellas la semilla criolla, en esos mismos meses.
Luego de las jornadas realizadas en San Pedro, en especial por parte de productores tabacaleros que se quedaron fuera de algunas tabacaleras, se supo que plantarían maíz para la agregación de valor mediante la industrialización de la producción en alimentos balanceados y su transformación en carne, leche y huevos.
La demanda es por asesoramiento técnico, semillas, fertilizantes y posibilidad de financiación de los insumos, se hizo notar en las oficinas de la Secretaría de Agroindustria y Cooperativas.

Las dos posiciones

Quienes defienden este tipo de cultivos lo argumentan con experiencias de que la finalidad no es desmontar sino potenciar las superficies que ya vienen siendo utilizadas, no terminan de convencer a las organizaciones que se muestran en contra, preocupados principalmente por las consecuencias ambientales donde la calidad del agua sería lo que más inquieta como así también la pérdida de las variedades criollas.
El semillero Waldemar Vas, de la CCTA de kilómetro 80, Pozo Azul, que nuclea a más de 70 familias de semilleros, señaló a este matutino: “Nosotros hace 19 años que hacemos público el cuidado de las semillas criollas, porque son semillas que no necesitan venenos no tienen el rinde de los transgénicos pero son buenos y es factible para el autoconsumo y para grano. Nosotros no estamos contra del rinde o el progreso de las familias. No estamos de acuerdo con el arrasamiento del monte contaminando el agua; queremos cuidar la vida”.

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