Reactivan el control migratorio brasileño en el Paso Rosales durante la temporada de verano

En plena temporada estival y ante el sostenido aumento de viajes hacia el sur de Brasil, a partir de este viernes 2 de enero volverá a funcionar el control migratorio del lado brasileño en el Paso Internacional Pepirí Guazú, conocido como Paso Rosales. Este cruce vincula la localidad misionera de San Pedro con Paraíso, en el estado de Santa Catarina, y permanecerá habilitado hasta el 15 de marzo.
La medida fue confirmada por autoridades migratorias de ambos países y responde a la necesidad de ordenar y regular el intenso flujo turístico característico de los meses de verano. Desde la Dirección Nacional de Migraciones indicaron que Brasil dispuso la presencia permanente de personal de la Policía Federal durante todo el período, lo que permitirá normalizar el tránsito terrestre en uno de los accesos más utilizados hacia el país vecino.
Desde el organismo recordaron que, a diferencia de Brasil, el control migratorio argentino opera de manera ininterrumpida durante todo el año. “Argentina mantiene personal y controles los 365 días, mientras que Brasil lo hace de forma estacional, concentrándose en los meses de mayor circulación”, explicaron.
Asimismo, Migraciones reiteró que los trámites son obligatorios para quienes se desplacen a más de 50 kilómetros de la frontera. En ese marco, destacaron que Misiones es la provincia con mayor cantidad de pasos habilitados del país: actualmente cuenta con 37 cruces operativos, de los cuales 29 son fluviales y funcionan con horarios específicos según cada servicio de balsa.
En términos de movimiento fronterizo, Posadas registra entre 10 y 11 millones de cruces anuales, mientras que Puerto Iguazú alcanza entre 11 y 12 millones. Cuatro de los diez pasos más transitados de la Argentina se encuentran en territorio misionero, lo que refuerza la importancia estratégica de la provincia.
El Paso Rosales se consolidó en los últimos años como una vía alternativa clave para turistas y transportistas, debido a su ubicación: se encuentra a 303 kilómetros de Posadas y a 237 de Puerto Iguazú, facilitando el acceso directo hacia el sur brasileño.
Entre los cruces más utilizados también se destaca el paso Bernardo de Irigoyen–Dionísio Cerqueira, una frontera terrestre conocida como “frontera seca”, donde ambos países están separados por una calle. Este paso funciona las 24 horas, con controles migratorios y aduaneros para peatones y vehículos.
Sobre el río Uruguay, el cruce San Javier–Porto Xavier opera mediante balsa, con horarios diferenciados según el día de la semana. De lunes a viernes funciona de 8.15 a 17.30, mientras que los fines de semana y feriados inicia a las 9.15. El costo del cruce es de 17 mil pesos por vehículo, más 5 mil pesos por acompañante y un peaje municipal de 2 mil pesos.
Por su parte, el paso El Soberbio–Porto Soberbo atiende de lunes a viernes en doble turno, de 8 a 11 y de 14 a 17, mientras que los sábados y feriados ajusta levemente sus horarios. Las tasas portuarias varían según el tipo de vehículo y modalidad del cruce.

Operatividad del Paso Rosales
Durante la temporada, el Paso Rosales funcionará todos los días entre las 7 y las 19 horas. El operativo estará a cargo de la Policía Federal de Brasil, con apoyo de la Receita Federal en controles aduaneros, la Policía Vial Federal en fiscalización vehicular y la SIDASC en controles fitosanitarios.
Desde el lado brasileño remarcaron que será obligatorio realizar el pre-registro migratorio online. Los viajeros deberán cargar sus datos en el sitio oficial de la Policía Federal y obtener un código QR, requisito indispensable para agilizar el trámite en frontera, incluso para quienes realicen tránsito vecinal hacia Paraíso o San Miguel do Oeste.
Raúl Añais, referente del sector Turismo de la Cámara de Comercio de San Pedro, señaló que la reapertura del paso permitirá retomar un esquema que en temporadas anteriores tuvo un impacto positivo en la economía local. Indicó que los rubros de hotelería y gastronomía ya se preparan para recibir un mayor caudal de visitantes y recordó que el verano pasado se registraron altos niveles de ocupación.
Añais destacó que el movimiento fronterizo genera actividad para estaciones de servicio, comercios y emprendimientos locales, aunque aclaró que, por el momento, el ingreso de turistas brasileños no se traduce en un consumo significativo en la ciudad.
Finalmente, reiteró el pedido para que el paso sea habilitado de manera permanente y para que San Pedro y Paraíso sean incorporadas al régimen de ciudades vinculadas del Mercosur, lo que facilitaría el tránsito vecinal fronterizo. El proyecto se encuentra actualmente en análisis en el Senado de la Nación.
Desde las autoridades recomendaron planificar los horarios de viaje, teniendo en cuenta que el paso cierra a las 19 horas, y recordaron la importancia de contar con toda la documentación vigente: DNI actualizado, autorizaciones y partidas en caso de viajar con menores, cédula del vehículo, licencia de conducir al día y los correspondientes trámites migratorios de salida y entrada en ambos países.

